15 junio 2010

Pequeños tesoros

En las puertas de la cuarentena echando una mirada atrás tengo la sensación de que me perdí algunas cosas. Era una niña cuando mi yaya me enseñaba (imagino que para tenerme entretenida y no diera la lata) a hacer punto de cruz, cadeneta, a tejer lana... una intentona tras otra y aquí la nena sólo quería salir a jugar a la calle, ir a los columpios y abrirme las rodillas pedaleando como una loca con la bici. Cuando fui una adolescente el tema era los estudios, salir con las amigas, ir a la disco (por cierto, que buena era esa música) y pasar la tarde en nuestro banco atiborrándonos de pipas. Luego vinieron los novios, el primer empleo, el carné de conducir, las vacaciones con los amigos...me acerco a los 30, me hipoteco, me caso, sigo trabajando como una loca para pagar mis facturas, el mundo adulto de no tener ni un segundo para respirar...y un día perdimos a la persona a la que le debo lo que es hoy una de mis grandes pasiones.
Pobre yaya, que contenta estaría hoy de ver mis bordados, ese intento de enseñarme han dado sus frutos, que orgullosa se sentiria...pero...cuantas cosas han quedado por aprender, ahora lo pienso y...siento que me lo perdí.

Después de todo este rollo, diréis," a cuenta de que?" Pues es que organizando armarios encontré una cajita, sólo verla sonreí porque sabia perfectamente que tesoro guardaba en su interior...sus manos trabajaron durante años, yo la recuerdo siempre con una labor entre las manos mientras escuchaba el consultorio de Elena Francis o mientras veía la tele esas telenovelas...(uffff, que lejos queda eso), con el pan con chocolate, delante de la estufa y nos contaba de la vida... el caso es que en sus últimos años no hacia más que ganchillo, supongo que era lo me mejor se adaptaba a su vista y con una hija, una nuera y cuatro nietas tuvo que gastar muchos metros de hilo ya que todo lo hacia x 6.


Para mi tienen un gran valor, son una maravilla y guardo estos pañuelos como oro en paño, visto así no se aprecia el trabajo, pero os aseguro que son preciosos y tienen casi 20 años. Para que los podáis observar mejor he abierto algunos.


En total son 9, todos con distinta muestra, cosidos a una tela de hilo que tiene un tacto muy fino. Los lavaré y los volveré a guardar hasta la próxima vez que ordene armarios y vuelva a ver esa cajita y venga a mi memoria esas tardes de telenovela con el pan con chocolate, y como hoy, volverá a encogerse el corazón porque la echo mucho de menos.

Besos

11 comentarios:

Mariasun dijo...

Rescantando recuerdos,parece que nos hemos puesto de acuerdo,yo tambien ordenando armarios he rescatado recuerdos.
Preciosas puntillas Montse y llenas de recuerdos.
muxux

Lis dijo...

Que guay Montse...jooo me he emocionado y todo con lo que has escrito, "la meva iaia" es igual, me ha cuidado igual, lo único que yo estoy ahora casi entrando en los 30...a punto de hipotecarme jejeje y mi iaia aún vive, este mes celebramos su 80 cumpleaños pero...espero que me dure mucho mucho mucho...
Ojala me quede yo también un recuerdo como tu de ella cuando falte, lo que hacia tu iaia es una monada.
Besos.Lis

Lis dijo...

Gracias por tu comentario!
Mi iaia es de La Granadella (carretera cap a flix) i la meva Padrina era igual que ella, vivia a La Granadella i va durar fins als 92 anys així que tinc l'esperança de que hem duri igual!!Petons.Lis

ART TO PATCH dijo...

Montse ja pots ben dir que són un tresor! quin record més bonic!
Petons
Laura

Pili dijo...

Montse, t'estàs fent vella o que ?? que es això de mirar tan enrera. M'has fet plorar com una tonta. La meva padrina també feia molt ganxet, cada any ens feia per nadal un regal fet per ella: mocadors, panyitos de taula camilla, una bossa, un davantal... jo era petita i la veritat no em feia massa gracia que em regales aquelles coses. Però veient amb la il·lusió que ho feia i les hores que hi passava....
Algun dia hauré d'enfilar-me a l'armari per buscar la meva caixa!
Petons

Karmela dijo...

Un recuerdo entrañable y emotivo, quizás nosotras lleguemos a ser como ellas, y les hagamos a nuestras nietas unos bordados tan llenos de cariño.
Petonets

Ana, princesa del guisante dijo...

¿Guardar? ¿este tesoro? Y por qué no un marquito bien mono... No se me ocurriría mejor homenaje. Ah, y no olvides que la mejor forma para que queden blancos como la nieve es enjabonándolos con jabón de casa y dejándolos al sol mientras están con el jabón, y enjuagarlos bien.

Isangel dijo...

Ay como atrapa la nostalgia en momentos como ese cuando viste la cajita, verdad?
Tantos recuerdos, tienes razon...
Yo tambien tengo la sensacion a veces de que podria haber aprendido muchas mas cosas, si no me hubieran inquietado tanto las mismas que a ti, jeej... Pero bueno.. asi es la vida, verdad?

Estos pañuelos no son solo preciosos, sino que fijate lo que son capaces de hacer aflorar.. estoy segura, segurisima de que tu yaya, haya donde este, se siente muy pero que muy orgullosa de las cosas que haces ahora, pero sobre todo de la mujer y maravillosa persona en la que te has convertido.

Un fuerte abrazo amiga.

Mª Carmen, LLeida. dijo...

Joo Montse que recuerdos !!!
yo creo que has descrito los mismos que tenemos muchos de nuestra infancia, el pan con chocolate, uhmm que bueno estaba ese chocolate, te acuerdas que en algunos venian cromos ??
Ahh te has dejado los cromos y los albumes de Marco, Heidi, animales ....
Y ese banco en el que comiamos pipas, todos sentados y los que no cabian como monos trepando por cualquier esquina para apoyar el culo, jaja y ese suelo del banco, uffff madre mia como quedaba de pipas !!! me imagino que despues alguien se acordaria de nosotras, jeje
Y bueno, volviendo al presente, que recuerdos los pañuelos de tu yaya, la mia tambien nos hizo unos cuantos como los tuyos, algunos echos con hilo blanco de coser, son un tesoro que no se debe perder nunca igual que el recuerdo de ellas .... nuestras primeras maestras en el mundo de las labores, que poco nos lo imaginabamos entonces, ehh !!

Besitosss !!!!

Gladys Creativa dijo...

Montse és un tresor, mai millor dit, que preciositat! gràcies per compartir-lo amb nosaltres...

Cristy dijo...

Montse, yo en el pueblo, en un restaurante muy guay, he visto cositas asi hechas a ganchillo colocadas en cuadro, y si le pones algo oscuro para que resalte quedan preciosos, no te digo todos, pero un par, los mas bonitos puedes disfrutarlos continuamente.

De verdad que quedan muy bien.

Besos